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Lo que nadie te dice sobre la maternidad.

Sonia
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Hace unos días hablaba con dos amigas de toda la vida –una con un niño de 4 años y otra con un bebe de un mes-, sobre todas las cosas que nos ocurren como madres: madrugadas, cansancio extremo, cuerpo desarreglado, vomitadas, etc; todas esas cosas que nos ocurren en la maternidad, pero pareciera que nadie las menciona.

De ahí salió la idea de este post, cuyo título se lo debo precisamente a una de ellas.

Primero lo primero: SI, NUESTROS HIJOS SON LO MEJOR QUE NOS HA PASADO Y AMAMOS SER SUS MAMAS!!!!

Tener (en mi caso al menos) tres pares de manitos entre tus manos, tres pares de piececitos que corren a darte abrazos, que te den los besos más babosos que jamás hayas recibido, que te digan “mama” y te sonrían con esos ojos que te adoran es LO MÁXIMO!!!! Eso ninguna mamá lo discute!
Pero hay muchas cosas que no te dicen de la maternidad… de las cuales pareciera ser tabú hablar.

Como en la película “Que esperar cuando estas esperando” –“What to expect when you are expecting”-, en el que se muestra la experiencia del embarazo desde la perspectiva de cuatro mujeres –una sufre un aborto espontaneo, una adopta, otra tiene un embarazo perfecto, y otra es simplemente miserable con todos los síntomas-, la maternidad tiene distintos matices.

Sin embargo, la sociedad se empeña en hacernos creer que debemos ser la mamá “perfecta”, y la describe así: cuerpo de “Barbie” antes de los 6 meses de haber tenido al niño; nunca tuvo problemas para lactar y lo hizo hasta que el niño cumplió un año; solo le da comida orgánica al bebe; el niño ingresa al jardín “de moda” y está en clase de estimulación desde los 2 meses; ni una ojera, siempre está bien peinada y vestida; la casa parece una “tacita de té”, nada de desorden; cocina todas las noches; y por supuesto, siempre se siente extasiada por la llegada del nuevo integrante a la familia.

I call bulshit!!! – Como Mila Kunis en “El club de las mamás rebeldes” (Bad Moms). Esta no es la realidad de la mayoría de las mamás, mucho menos la de una mamá de múltiples, y es agotador intentar alcanzar este ideal que se nos plantea como «natural».

La realidad de la maternidad se asemeja más al caos absoluto, en el que agradeces tomarte el café tibio, que la ropa este limpia y lograr bañarse antes de mediodía. La realidad de la maternidad es estar agotada y sacar fuerzas de donde no hay a las 3 AM para cambiar un pañal o dar un tetero.

Es entender que no hay maquillaje en el mundo que logre cubrir las ojeras que aparecen por levantarse cada 4 horas a dar remedios. Es que te vomiten, orinen y …. más de una vez, y a veces no tener tiempo para cambiarte.

Es no volver ir al baño sola… o al menos saber que hay una personita detrás de la puerta gritando “mamaaaaaaaaaaa”.

Es hacerle duelo a la vida de pareja, porque ya no podrán ir a cine todos los fines de semana, salir de viaje sin mayor planeación, tener noches tranquilas de películas y pizza, o simplemente dormir más allá de las 6 AM arrunchados sin importar lo que pase fuera de las cuatro paredes del cuarto.

Es sentirse culpable cuando otra persona (muchas veces otra mamá) te dice que lo estás haciendo mal porque no lactaste, o porque das merienda de paquetico, o compotas compradas, o porque los dejas ver TV. La culpa también llega por querer una tarde para sentarte a leer un libro, ver tu serie favorita o tener 5 minutos para hacer algo sin que los niños interrumpan.

Es la frustración de verse en el espejo y a veces no reconocer a la persona que ves enfrente; es no entrar en la ropa que está colgada en tu closet. Es intentar, fallidamente, sacar 30 minutos para hacer ejercicio (porque solo son 30 minutos, ¿Cómo no tienes 30 minutos en tu día para hacer ejercicio?); o no comerse la barra de chocolate que ves frente a la caja registradora del supermercado a las 10 de la noche cuando te das cuenta que no hay pañales o merienda para el día siguiente.

La maternidad es no volverse a identificar con nombre y apellido, sino como “la mamá de….”; y tener en el celular los nombres de otras mamás identificados de esa manera.

Es llorar, a veces sin saber el motivo exacto y a veces al tiempo que te ríes, y no poder explicar el porqué.

Es estar todo el tiempo “con el corazón fuera del cuerpo” (como dice una de mis amigas), y en el caso de múltiples además, repartido en varias partes.

La maternidad es contradictoria, abrumadora, agotadora, y aun así, no la cambiaría por nada del mundo.

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Imágenes de los blog Kaos og kaos y bebesymas.com


scnl84
Acerca del autor - scnl84

Abogada, mamá, escritora.

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